¿Quien es el culpable?
esa es la gran cuestión... Luego del pasado proceso electoral, el Partido
Revolucionario Dominicano (PRD) se ha enfrascado en una lucha interna que los
ha llevado a una inminente division de fuerzas, por un lado está la facción que
encabeza el presidente de dicha organizacion Miguel Vargas Maldonado y por el
otro lado está el otrora candidato a la presidencia por el mismo partido y
expresidente de la República Hipolito Mejia, pero eso ya es un hecho conocido por
todos, lo que me motiva a hacer este analisis no es eso, sino la cuestion que
arriba menciono ¿quien es el culpable despues de todo?, como es
normal en toda discusion y ante la realidad de una polarizacion de fuerzas en
dos grupos donde se acusan mutuamente es muy importante delimitar o mejor dicho
dar respuesta a esa gran pregunta, tal vez así se evita que rueden cabezas (me
río al momento de escribir eso).
Desde este momento me despojo de
toda pasión politica y de todo juicio de valores, para presentarles a ustedes
hechos, comentarios y otros datos que puedan ser de utilidad para responder
esta cuestión; por un lado se acusa a Miguel Vargas de traidor y de conspirador
hasta el punto de vincularlo con dirigentes del Partido de la Liberación
Dominicana (PLD) con quienes supuestamente hizo acuerdos para evitar que
Hipolito, el candidato de su partido ganara las elecciones, por otro lado los
miguelistas (termino utilizado para referirse a los de la facción de Miguel
Vargas) acusan o mejor dicho atribuyen la perdida de las elecciones al caracter
y a la personalidad del excandidato presidencial por el PRD, muchos lo
catalogan de desbocado, de incoherente y otros calificativos que no voy a
mencionar para evitar contaminar el analisis.
Ciertamente el Ing. Hipolito Mejia
era dueño de algunas caracteristicas que pudiesen haber afectado su ascenso al
poder en los pasados comicios, segun un articulo publicado en el Listin Diario
con el titulo "Hipólito Mejía se derrotó solo; errores tiraron candidatura
al río" decia: "Pero podría decirse que esto es pura teoría de los
genios del mercadeo electoral –a algunos de los cuales trajeron hasta de
España–, porque como él ya había sido presidente bastaba que volviera a
exhibirse tal como ha sido siempre –dicharachero, espontáneo, burlón,
sarcástico– retomando una personalidad que lo convirtió en una vergu¨enza
nacional. Mandó a la porra a todas las recomendaciones que lo ayudaron a salir
de la fosa política a que lo condujo su mal gobierno entre el 2000 y 2004.
Olvidando que aquella pesadilla había terminado hacía sólo 8 años"
"Fue bruto
Hipólito. Recibió un partido unificado al que sólo le faltó su disposición para
que marchara unido a las elecciones, convocando a Vargas para ofrecerle con
sinceridad una parte del gobierno, incluyendo la Vicepresidencia. Y al
subestimar la fuerza interna que había sacado el 47 por ciento de los votos en
la convención y manejaba la estructura partidaria, Mejía fracturó a un partido
tan díscolo que hasta Peña, su líder histórico, decía que “sólo el PRD derrota
al PRD”, no solo eso sino que al mismo tiempo hizo mas furte al PLD con sus
amenazas de retaliar a los dirigentes peledeistas que según él se habian
enriquecido con los recursos públicos.
Y de Leonel decía que en cuanto llegara al
Palacio Nacional “le rompería el trasero”. Claro, utilizando de forma soez el
término tan común a su vocabulario de barrio. Hizo Mejía tan común esa amenaza
contra Leonel, que en algún momento el Presidente le comentó a un amigo común que
él –Leonel– estaba dispuesto a evitar a cualquier precio que Hipólito ganara,
comentario que pasó de las palabas a lo hechos y eso quedó evidenciado. No
bastandole con eso incurrio en una campaña de descredito en contra de la que en
ese momento fungia como primera dama de la República y candidata
vicepresidencia Margarita Cedeño de Fernandez, lo que colmó la paciencia de la
familia presidencial, se puede decir que se habia convertido en una verdadero
peligro para la gobernabilidad.
Por otro lado, en la otra parcela perredeista
encabezada por Miguel Vargas hubo desaciertos y errores que se puede decir
influyeron en la derrota del PRD, Miguel Vargas luego de pasada la convención
debió apoyar a Hipolito; “Nadie tiene más derecho que el de cumplir su
deber”, dijo Auguste Comte. Y el deber de Miguel era apoyar a Hipólito. No por
Hipólito, sino por la militancia del partido y por el futuro del propio Miguel
Vargas. Si se hubiera sumado a la campaña su moral estuviera bien
alta y a esta fecha se le viera recomponiendo todas sus tropas a nivel
nacional, pero los rencores hacia Mejía impidieron observar desapasionadamente
los posibles escenarios que se presentarían después del 20 de mayo.
Las derrotas no tienen compañía. Hipólito pudiera
estar solo en estos momentos si Miguel Vargas hubiese tenido una visión
futurista, involucrándose de lleno en el certamen, pero los obstáculos que
enfrenta hoy confirman la vieja tesis de que los errores se pagan. (periodico
el nacional del dia 21 de julio del 2012).
Saque usted sus conclusiones...

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